
Q que fácil es suponer, imaginar. Crear otro mundo, con otras condiciones, con otras circunstancias. Siempre es más fácil inventar que renovar. Inventar una vida donde las cosas ya no duelen tanto y el pasado ya no pesa. Renovar la vida, nuestra vida, resulta en una ecuación mucho mas difícil. Por que es asumir, no escapar, por que es realmente hacerse cargo de que la historia de uno es como es, que no es otra, y que eso esta bien. Que se puede convivir con ello, que no hace falta gritar, huir y llorar. Que se va llevando, paso a paso, día a día, tiempo al tiempo.
Y así, tomando la vida día a día, uno va a aprendiendo a ver lo que si hay, a sentir lo que transcurre en esas escasas 24 horas, y uno puede limitarse a sentir, a dejar de pensar, a no equivaler parar con morir. Las cosas, entonces, se tornan un poco más ligeras y uno se siente liviano, casi volátil, porque sabe que todo llega, que todo pasa. Lo que paso, paso. Y lo que no, bueno ya llegara.
Pero lo mas importante no es lo que paso, o lo que llegara, es lo que hay, lo que pasa en esos exactos momentos. Tomar un helado, besar otros labios, arrancar un sonrisa de algún amargado, escuchar como el viento acaricia las hojas de los árboles, mojarse bajo la lluvia y sentir ese olor a tierra mojada, sentarse a ver la estrellas, deleitarse con el primer abrazo de un hijo, o un aun mejor piantar una lágrima con su primer “mamá” ….y eso si es vivir. Son las pequeñas cosas las que nos hacen felices. Pequeños momentos quizás, pero solo en relatividad al tiempo. Aprender a verlos, aprender a aprehenderlos (dejando de lado todo lo otro, lo que sea que este hacia tras de la línea del tiempo, o lo que el mismo dibujara sobre ella) es aprehender a vivir.
Y así, de a poquito vivir se vuelve más fácil que crear, que imaginar, y ya la necesidad de renovar desaparece, porque todo no parece tan malo, y lo malo ya cambiará. Me gustaría poder decir que todo pasa por algo, pero no creo en el destino. Uno hace que suceda, uno elige que el pasado pese, que las cosas duelan. Solo se trata de la perspectiva que uno adopte, de los ojos a través de los que mire.
Todo está en nuestra mente, y nuestra mente es todo…..
Celene